Dios, que estaba preocupado en crear a las madres, llevaba ya seis días trabajando cuando un ángel se le presento y le dijo: “Te afanas demasiado, Señor” Y el Señor le repuso:
Esta criatura tiene que ser lavable de pies a cabeza, pero sin ser de plástico; llevar 180 piezas móviles, todas reemplazables, funcionar a base de café negro y sobras de comida. Poseer un regazo que desaparezca cuando se ponga de Pie; un beso capaz de curarlo todo, desde una pierna rota
hasta un amor frustrado.Y el ángel confundido observó: “Eso no es posible” Exclamó el ángel que tiro de la manga y repuso: “Vale más que vayas a dormir” Señor, mañana será otro día..No puedo, a demás me falta poco, ya hice una que se cura por si sola
cuando se enferma, que es capaz de alimentar una familia con seis, con medio kilo de carne molida y de persuadir a un chiquillo de nueve años que se este quieto bajo la ducha.
Lentamente el ángel dio la vuelta en torno de uno de los modelos maternales. “Me parece demasiado delicado” comento con un suspiro. “Pero muy resistente”,
aseguró Dios emocionado, “no tienes idea de lo que es capaz de hacer y de sobrellevar”.
¿Podrá pensar? ¡Claro! Y razonar y transigir Por último el ángel se inclinó y paso la mano por la mejilla del modelo. ¡Tiene una fuga! “No es una fuga, es una lágrima”. Y ¿Para que sirve?
“Para expresar gozo, aflicción, desengaño, pesadumbre, soledad y orgullo”. “Eres un genio, Señor”, dijo el ángel. Y Dios con un perfil de tristeza, observó: “Yo no se la puse”
Esta criatura tiene que ser lavable de pies a cabeza, pero sin ser de plástico; llevar 180 piezas móviles, todas reemplazables, funcionar a base de café negro y sobras de comida. Poseer un regazo que desaparezca cuando se ponga de Pie; un beso capaz de curarlo todo, desde una pierna rota
hasta un amor frustrado.Y el ángel confundido observó: “Eso no es posible” Exclamó el ángel que tiro de la manga y repuso: “Vale más que vayas a dormir” Señor, mañana será otro día..No puedo, a demás me falta poco, ya hice una que se cura por si sola
cuando se enferma, que es capaz de alimentar una familia con seis, con medio kilo de carne molida y de persuadir a un chiquillo de nueve años que se este quieto bajo la ducha.
Lentamente el ángel dio la vuelta en torno de uno de los modelos maternales. “Me parece demasiado delicado” comento con un suspiro. “Pero muy resistente”,
aseguró Dios emocionado, “no tienes idea de lo que es capaz de hacer y de sobrellevar”.
¿Podrá pensar? ¡Claro! Y razonar y transigir Por último el ángel se inclinó y paso la mano por la mejilla del modelo. ¡Tiene una fuga! “No es una fuga, es una lágrima”. Y ¿Para que sirve?
“Para expresar gozo, aflicción, desengaño, pesadumbre, soledad y orgullo”. “Eres un genio, Señor”, dijo el ángel. Y Dios con un perfil de tristeza, observó: “Yo no se la puse”


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